Ayuda urgente para la diáspora: por primera vez, el KKL - JNF destinará millones de shekels a reforzar los sistemas de seguridad de los judíos en instituciones y calles de ciudades en el extranjero

La dirección del Keren Kaiemet Lesrael (KKL - JNF) aprobó el miércoles (13 de mayo) un plan de ayuda nuevo y excepcional para combatir el antisemitismo, que se centrará en reforzar la seguridad personal de los judíos en las calles y los barrios residenciales de todo el mundo. El KKL - JNF destinará un presupuesto de 3 millones de NIS a proyectos que operen sistemas de seguridad, patrullaje y emergencia en comunidades judías de la diáspora.

La medida se produce en un contexto de aumento de los incidentes de antisemitismo y las amenazas contra las comunidades judías en el mundo, y ante la creciente necesidad de una respuesta de seguridad que no se centre únicamente en las instituciones educativas y religiosas, sino también en el espacio público abierto. Junto a los sistemas de seguridad institucionales, existe una brecha operativa significativa en la seguridad cotidiana de los judíos en los barrios y las calles. Los incidentes de los últimos tiempos resaltan la necesidad de una respuesta inmediata que brinde protección práctica y una sensación de seguridad continua.

La ayuda se destinará a organizaciones sin fines de lucro que operan sistemas de seguridad y patrullaje y que están presentes de manera efectiva en los barrios judíos y en las calles. El presupuesto se utilizará para reforzar los programas de capacitación de guardias de seguridad y voluntarios, así como para equipar y operar centros de emergencia. El presupuesto se distribuirá de manera equitativa: el 50 % para las comunidades de América del Norte y el 50 % para las comunidades del resto del mundo. El límite máximo de ayuda para cada organización beneficiaria será de hasta 400 mil NIS.

«El aumento del antisemitismo exige una respuesta inmediata y práctica», señaló el presidente del KKL - JNF, Eyal Ostrinsky. «Nos comprometemos a reforzar la seguridad personal de los judíos de la diáspora, no solo en las instituciones comunitarias, sino también en las calles y los barrios donde transcurre la vida cotidiana. Es una responsabilidad nacional y sionista hacia todo el pueblo judío».

En el marco de la distribución de la ayuda, se dará prioridad a las organizaciones que cuenten con redes de voluntarios locales y que mantengan una presencia física constante en los puntos conflictivos. Además, se dará preferencia a las organizaciones que operen en países con una comunidad judía numerosa (más de 100 000 personas) y con un nivel de riesgo más elevado.