En una época en la que muchos jóvenes viven entre alarmas, pantallas y espacios cerrados, se pone en marcha un proyecto único que busca romper la rutina y crear para ellos un espacio diferente: abierto, fortalecedor y empoderador.
En el marco de una colaboración entre los internados Elor y el Keren Kaiemet Leisrael, jóvenes en situación de riesgo participan actualmente en actividades en el terreno que incluyen salidas a los bosques, pernoctación en condiciones de campo y trabajo práctico al aire libre. El objetivo del proyecto es brindarles una sensación de control, paz interior y una reconexión consigo mismos y con el entorno.
Durante la actividad, los alumnos no solo hacen excursiones, sino que participan de manera activa y significativa en las tareas: abren y restauran senderos, limpian sitios naturales, participan en actividades arqueológicas y adquieren habilidades de orientación y de manejarse en el terreno.
La iniciativa surgió del reconocimiento de que los jóvenes en entornos fuera del hogar viven el período de la guerra con especial intensidad y, a veces, sin un entorno de apoyo estable. Por lo tanto, la necesidad de crear un espacio que les permita liberar tensiones, fortalecerse y experimentar un sentido de pertenencia se vuelve más esencial que nunca.
Foto: Organización Elor
El contacto con la naturaleza, el alejamiento de la agitación cotidiana y la actividad física generan un cambio perceptible: la sensación de impotencia se transforma en responsabilidad, y el aislamiento da paso al movimiento, la iniciativa y la confianza en sí mismos. Se trata de una iniciativa que no se limita a una «actividad de esparcimiento», sino que busca brindar a los jóvenes un terreno firme, precisamente en una época caracterizada por la inestabilidad.
Eyal Ostrinsky, presidente del KKL - JNF: «En estos tiempos de realidad compleja, el KKL – JNF considera que es su deber nacional servir de ancla de estabilidad para los jóvenes. La conexión directa con el bosque y la tierra no es solo un respiro, sino un verdadero espacio de sanación y empoderamiento. Cuando las jóvenes y los jóvenes trabajan en la naturaleza y abren senderos, están reconstruyendo su sentido de capacidad y pertenencia. Esta es la esencia de la responsabilidad mutua y del sionismo práctico de nuestros días, y seguiremos aprovechando nuestros recursos naturales para demostrar que el bosque es mucho más que un espacio verde: es una fuente de fuerza, arraigo y renacimiento».
Según Oren Vazana, director de área de la organización Elor: «La combinación educativa y social de los internados de Elor y el KKL – JNF constituye un pilar importante para guiar a los alumnos hacia la excelencia y exponerlos a temas de interés relacionados con la sostenibilidad y el medio ambiente, así como con la protección de la fauna y la flora de nuestro país. La colaboración se ampliará durante el próximo año, y los niños disfrutarán de visitas de aprendizaje, orientaciones y una variedad de actividades educativas en los internados y en la naturaleza. A pesar de los días de combate, inculcamos en los alumnos los valores del amor por la tierra y su patrimonio. La colaboración con el KKL – JNF es importante para nosotros como educadores que acompañamos a los alumnos en los internados, y pone de manifiesto los valores de la organización Elor».